HISTORIA

Más de 60 años de historia de clubbing

Desde 1965, Barraca forma parte de la historia de la noche valenciana y de la evolución de la música de club en España.

EL ORIGEN

En 1965, en Les Palmeres, junto a la costa valenciana, abría sus puertas Barraca.

El nombre de la sala nace de su propio origen: una antigua construcción tradicional de la huerta valenciana que se convertiría en el punto de partida de una historia que todavía continúa.

Desde sus primeros años, Barraca comenzó a diferenciarse de las discotecas de su época por su carácter, su ubicación y una forma diferente de entender la noche. La música y el espacio fueron construyendo poco a poco una identidad propia que acabaría convirtiéndola en mucho más que una sala de baile.

Lo que comenzó como una discoteca en 1965 terminaría formando parte de la historia de la cultura de club en Valencia y de la evolución de la música electrónica en España.

LA EVOLUCIÓN MUSICAL

Desde su apertura en 1965, Barraca fue evolucionando al ritmo de la música de cada época. De los sonidos de los años 60 y 70 a la música disco, el funk, el rock, el pop y las primeras corrientes electrónicas, la sala fue incorporando nuevas tendencias y construyendo una identidad musical propia.

A finales de los 70 y principios de los 80, Barraca comenzó a apostar por sonidos internacionales y propuestas alejadas de los circuitos comerciales. Una evolución que sería clave para convertirla, pocos años después, en una de las salas protagonistas de la escena valenciana.

LA RUTA

Durante los años 80, Barraca se convierte en uno de los espacios fundamentales de la escena valenciana y en una de las salas protagonistas de la conocida como Ruta del Bakalao.

Pero la importancia de Barraca no estuvo únicamente en la música. La sala fue también un punto de encuentro para la creación y la vanguardia de la época. Pintores, ilustradores, diseñadores, modistos, grupos de teatro y artistas de distintas disciplinas encontraron en Barraca un espacio para experimentar y expresarse.

Los carteles, la moda, las performances y la puesta en escena formaron parte de una identidad visual propia que convirtió la noche valenciana en un fenómeno cultural.

Barraca no solo programaba música. También ayudó a crear el imaginario de una generación.

LA EVOLUCIÓN DE LA SALA

El crecimiento de Barraca durante los años 80 y 90 transformó progresivamente el espacio original. La llegada de nuevas generaciones y el aumento de público hicieron que la sala fuera ampliándose y evolucionando, incorporando nuevos espacios sin perder la barraca que le dio nombre.

Con el paso de los años, Barraca fue consolidando diferentes ambientes y propuestas musicales. La electrónica adquirió cada vez mayor protagonismo y la sala comenzó una nueva etapa conectada con las nuevas corrientes de la música de club.

La evolución del espacio dio lugar a la configuración que conocemos hoy: Barraca, Circo, Showroom y Terraza, cuatro espacios que forman parte de una misma sala y de una misma historia.